Contra los

Criadores de Bulldog Inglés

poco éticos.

 

 

Las memorias de Ángel.

Copyright © 1999 J. Ellis

    No recuerdo muy bien donde nací. Era un sitio pequeño y oscuro. Nunca jugábamos con nuestros criadores. Recuerdo a mamá con su piel suave, pero ella a menudo enfermaba y estaba muy delgada. Apenas tenía leche para mi y mis hermanos. Recuerdo que muchos de ellos se murieron, ¡les hecho mucho de menos!.

 

    Recuerdo el día que fui separado de mamá. Estaba muy triste y asustado. Mis dientes de cachorro justo me acababan de salir. En realidad yo debía estar aún con mi madre, pero ella estaba muy enferma, y nuestros criadores decían que querían dinero y que ya estaban cansados del "desorden" que mi hermana y yo hacíamos. Así que los criadores nos metieron en una jaula y nos llevaron a un sitio lejano y extraño. Los dos solos. Nos abrazamos. Estábamos muy asustados. Ningún humano nos acarició ni mimó.

 

    ¡Cuantas cosas, ruidos, y olores! ¡Ahora estamos en una tienda donde hay muchos animales distintos!. ¡Algunos graznan!. ¡Algunos maullan!. ¡Otros pían!. Mi hermana y yo estamos encerrados dentro de una pequeña caja. También puedo escuchar otros cachorros. Veo como los humanos me miran. Me gustan los "humanos pequeños", ¡parecen tan simpáticos, como si quisiesen jugar conmigo!

 

    Todo el día lo pasamos aquí, en esta pequeña caja, a veces la gente da golpecitos en el cristal y nos asustan. Alguna vez nos sacan de la caja para cogernos en brazos y mostrarnos a los humanos. Algunos son cuidadosos y amables. Otros nos hacen daño. Siempre dicen -¡que cachorros mas bonitos, yo quiero uno!-, pero nunca se nos llevan con ellos.

 

     Mi hermana murió la pasada noche, cuando la tienda estaba cerrada aun. Apoyé mi cabecita encima de su suave piel y sentí como la vida abandonaba su pequeño y delicado cuerpo de cachorro. Escuché decirles que ella estaba enferma, y que mi precio seria "rebajado" así yo podría ser vendido pronto. Mi lamento fué el único lloro que tuvo cuando sacaron su cuerpecito de la caja para deshacerse de él.

 

    Hoy una familia ha venido y me ha comprado. ¡Oh, que día mas feliz!. !Son una familia muy buena, me quieren mucho!. Me han comprado un plato y comida. La niña pequeña me abraza muy tiernamente en sus brazos. ¡La quiero tanto!. ¡El padre y la madre dicen que soy un cachorro tan dulce y bueno que me llamarán Ángel!. ¡Me encanta lamer a mis nuevos humanos!

 

    Mi nueva familia cuida muy bien de mi. Son cariñosos, tiernos y dulces. Me enseñan lo que es correcto y lo que no con dedicación. Me dan comida para cachorros muy rica y mucho amor. ¡Yo solo deseo complacer a esta maravillosa familia!. Adoro a la niña pequeña y me encanta correr y jugar con ella.

 

    Hoy he ido al veterinario. Era un sitio extraño y yo estaba asustado. Pero mi mejor amiga (la niña pequeña) me abrazó suavemente y me dijo que todo iría bien. Así que yo me relajé. El veterinario debe haber dicho palabras tristes a mi querida familia, porque parecen muy tristes. Escuché algo sobre displasia en grado grave y algo sobre mi corazón. También escuché al veterinario decir algo sobre los criadores de patios traseros y que mis padres seguro que no habían sido evaluados. Yo no se que quiere decir todo eso, solo que me apena que mi familia este tan triste. Pero todavía me quieren y yo les quiero mucho también.

    Tengo seis meses ya. Cuando la mayoría de cachorros están fuertes y juguetones, a mí me duele todo solo con moverme. El dolor nunca me abandona. Me duele al correr y al jugar con mi querida niña, y me cuesta respirar. Yo pongo todos mis esfuerzos para ser el cachorro sano que se supone que debería ser, pero me es muy duro. Se me rompe el corazón de ver a mi pequeña niña tan triste. Escucho a mi madre y a mi padre decir que puede que se acerque la hora. Las visitas al veterinario cada vez son mas frecuentes, y las noticias nunca son buenas. Siempre hablan de que soy un cachorro con problemas congénitos. Yo solo quiero sentir el calor del sol, correr, jugar y acurrucarme con mi familia.

 

    Anoche fué la peor, el dolor ya se ha convertido en mi inseparable compañero, y ni siquiera consigo levantarme para beber. Trato de levantarme pero solo consigo quejarme de dolor. Me han subido al coche otra vez. Todos están muy tristes y yo no se por qué. ¿He sido malo?. Yo siempre intento ser un cachorro bueno y cariñoso, ¿que he hecho mal?. ¡Oh, si este dolor pudiese desaparecer!. ¡Si pudiese consolar las lágrimas de mi niña pequeña!. Extiendo mi hocico para lamer su mano, pero vuelvo a gemir de dolor.

 

    La mesa del veterinario está muy fría. Estoy muy asustado. Mi familia me abraza y sus lágrimas mojan mi pelo. Puedo sentir su amor y su tristeza. Me las arreglo para lamer suavemente sus manos. Incluso el veterinario me parece menos atemorizador hoy. Es gentil y creo que algo bueno hará para aliviar mi dolor. Mi niña pequeña me sujeta delicadamente y agradezco que me de todo su amor. Siento un pequeño pinchazo en el muslo. El dolor empieza a desaparecer y siento una paz en mi interior. Le lamo su mano por última vez. La vista se me enturbia como en un dulce sueño, y puedo ver a mi mamá y a mis hermanitos y hermanitas en un parque verde lejano; y me dicen que allí no hay dolor, solo paz y felicidad. Digo adiós a mi familia humana de la única forma que sé, moviendo ligeramente la cola y tocándoles con la nariz. Esperaba pasar muchas, muchas lunas con ellos, pero no ha podido ser.

 

    -Veis-, dijo el veterinario, -este es el destino de los cachorros criados por criadores poco éticos-.

 

    El dolor acaba aquí, y se que pasarán muchos años hasta que pueda volver a ver a mi querida familia. ¡Ojalá las cosas hubiesen sido distintas!

 

 

Esta historia puede ser publicada o reproducida (con el correspondiente aviso de copyright) con la esperanza de acabar con los criadores poco éticos, o aquellos criadores quienes solo crían cachorros por dinero y no por la mejora de la Raza. Copyright © 1999 J. Ellis.

 

    (Traducido por Josep Sala)

 

La historia de Ángel es más que un triste relato. Es el testimonio de la desafortunada vida y la angustiosa muerte de muchos de los cachorros procedentes de criadores sin escrúpulos. Aunque el dolor, la enfermedad y la muerte las padece el cachorro, para su familia siempre es una experiencia muy traumática. Le invitamos a que lea nuestro artículo: "Contra los criadores de Bulldog Inglés poco éticos: ¿Como evitarlos y adquirir un buen cachorro de Bulldog Inglés?". Le será de gran ayuda si usted o un amigo suyo está pensando en adquirir un cachorro de Bulldog Inglés. Si es así habremos conseguido nuestro objetivo. Es obligación de todos no fomentar un negocio que implica el maltrato a los animales.

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